diciembre 9, 2021

Bongo Flava, el género que hace vibrar a la juventud de Tanzania

El bongo flava es un género tanzano nacido en la década de los noventa, el cual reúne influencias del hip hop estadounidense y de estilos tradicionales del este africano, como el taarab y el dansi, con texturas adicionales de reggae, R&B y afrobeat. Las letras suelen ser en suajili o en inglés, aunque cada vez se utilizan más palabras de lenguas nigerianas debido a la influencia del afrobeat.

El nombre bongo flava proviene del vocablo anglo bongo flavour, donde «bongo» es la forma plural de la palabra suajili «ubongo», que significa «cerebro». Bongo es el apodo dado a la ciudad tanzana Dar es Salaam, en referencia a que se necesita usar bien el cerebro para sobrevivir allí. Una suerte de homenaje a la inteligencia callejera y a los dotes de sobrevivencia en condiciones adversas.

El bongo flava fue popularizado en el popular programa radial Dj Show, donde el presentador Taji Liundi, también conocido como Master T, solía colocar temas del género de artistas locales. Corría el año 1994, y Liundi, junto a otro locutor llamado Mike Muhagama, se habían planteado el objetivo de promocionar el talento regional. Muchos intérpretes de aquel entonces se encontraban enfocados en el bongo flava.

El bongo flava se escuchaba en las calles de Dar es Salaam desde hacía algunos años. Antes de ser recogido en audio y vídeo, la juventud rapeaba en conciertos playeros, algunos de los cuales eran organizados por figuras de la escena local como Joseph Kusaga y Ruge Mutahaba, quienes eran propietarios de la discoteca Mawingu, así como los estudios del mismo nombre, que hoy forman parte del conglomerado Clouds Media Group. Otra compañía que promocionaba este tipo de evento era Kim & The Boyz, de Abdulhakim «DJ Kim» Magomelo.

Algunos de los jóvenes se organizaban con nombres extravagantes, otros actuaban en solitario o formaban grupos improvisados en eventos para tener su oportunidad frente al micrófono.

Un símbolo de aquellos días de improvisación y actuación abierta, a principios de los noventa, fue Adili o Nigga One. El primer artista influyente del género fue Saleh Jabir, que rapeó en suajili sobre la instrumental de Ice Ice Baby de Vanilla Ice, y fue el principal responsable de que esa lengua se convirtiera en viable para rapear. Su versión fue tan popular que logró recibir una puntual difusión en la conservadora Radio Nacional de Tanzania. Fue la primera canción oficial de rap que apareció en el país.

Uno de los grupos pioneros que grabó un CD fue Mawingu Band, un conjunto que se hizo enormemente popular a principios de 1994. Grabaron en los estudios Mawingu, y el álbum logró rotación en la famosa emisora local Radio One. Sus miembros eran Othman Njaidi, Eliudi Pemba, Columba Mwingira, Sindila Assey, Angela, Robert Chuwa, Boniface Kilosa (alias Dj Boni Love) y, más tarde, Pamela, que cantó el famoso coro de su primer sencillo de Oya Msela. Msela es un término suajili que significa «rufián», y que algunos artistas de bongo flava usan para referirse a ellos mismo.

Popularidad

El bongo flava es actualmente el estilo musical más popular entre la juventud tanzana, esto se refleja en el gran número de programas de televisión y radio dedicados a este género, así como en las cifras de ventas de los álbumes enfocados en ese ritmo.

Fuera de su hogar histórico, Tanzania, el bongo flava se ha convertido en un sonido popular en países vecinos, culturalmente afines, como Kenia y Uganda. Incluso ha encontrado un hogar fuera del continente africano. Los artistas más populares del género han empezado a dirigirse recientemente a los mercados occidentales, incluso la emisora de Internet más popular de bongo flava, Bongo Radio, tiene su sede en Chicago, Estados Unidos. Además, hay listas de reproducción dedicadas al género en plataformas globales de streaming como iTunes y Spotify, con millones de escuchas anuales, lo que aumenta su visibilidad.

A pesar de la popularidad del bongo flava, y del gran número de artistas conocidos en toda Tanzania, la copia de pistas y música, y la violación de los derechos de copyright mediante el sampling, está muy extendida debido a la escasa aplicación de las leyes de derechos de autor en la región. Por esto, la mayoría de los artistas no pueden ganarse la vida vendiendo su música. En su lugar, la mayoría depende de los ingresos de las actuaciones en directo, o de las ganancias mediante otras empresas, utilizando su influencia social como palanca.

No obstante, hay historias de éxito, como la carrera del artista Diamond Platnumz, probablemente el cantante más exitoso en la historia del bongo flava, y el productor-artista Nahreel. Su DJ es el popular Brian Haule, conocido como Ngomanagwa.

La cantante y compositora Zuhura Othman Soud, más conocida por su nombre artístico Zuchu, es otra de las grandes figuras del bongo flava actual. Se convirtió en la primera artista femenina de África Oriental en alcanzar un millón de suscriptores en YouTube. Zuchu es hija de la venerada artista de taarab Khadija Kopa.

Raymond Shaban Mwakyusa, más conocido por su nombre artístico Rayvanny, es otro de los grandes talentos del género, dándose a conocer con la canción Kwetu en 2017.

Intérpretes como Nandy, Alikiba y Harmonize se encuentran también en el Olimpo del bongo flava, y son super estrellas en Tanzania. Su música no sólo se encasilla en el género local, sino que tienden a hacer crossovers entre el R&B, el rap e incluso el reggaetón.

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